De tres hermanos con un sueño a un ministerio internacional
La historia de Miel San Marcos comenzó en el año 2000, cuando los hermanos Josh, Luis y Samy Morales decidieron poner sus talentos al servicio de Dios.
Crecieron viendo a sus padres, los pastores Luis y Rebeca Morales, servir en una congregación de San Marcos, Guatemala, llamada Miel de San Marcos. De allí surgió el nombre que posteriormente identificaría a la agrupación.
Al recordar sus comienzos, los integrantes describieron su historia con una referencia bíblica: aquellos panes y peces que llevaron a Jesús para que Él los multiplicara.
Lo que comenzó como un sueño familiar terminó convirtiéndose en un ministerio musical que ha alcanzado comunidades en más de 25 países.
Durante estos 25 años, sus canciones han acompañado a diferentes generaciones de creyentes y han llegado a importantes escenarios internacionales, entre ellos Madison Square Garden y Crypto.com Arena.

Miel San Marcos celebra 25 años de ministerio con un álbum en vivo de 27 canciones
Un álbum de 27 canciones y seis temas inéditos
«Miel San Marcos 25 Años» reúne 27 canciones en una producción que supera las dos horas y media de duración.
El álbum incluye seis composiciones inéditas, medleys y canciones que han marcado la trayectoria del grupo y la adoración de numerosas congregaciones.
El tema central de esta celebración es «Maravilloso», una canción que forma parte de la nueva propuesta musical de la agrupación.
Uno de los momentos especiales del proyecto ocurrió durante la presentación en México, donde interpretaron por primera vez «No Hay Lugar Más Alto» en una versión acompañada por mariachi, incorporando elementos de la identidad musical mexicana.
Grandes invitados acompañan esta celebración
La producción reúne a reconocidos exponentes de la música cristiana internacional que han formado parte de la historia musical y ministerial de Miel San Marcos.
Entre los invitados se encuentran:
- Marcos Witt.
- Juan Carlos Alvarado.
- Israel Houghton.
- Kim Richards.
- Coalo Zamorano.
- Montesanto.
- Nadia.
Estas colaboraciones hacen del álbum una celebración que reúne distintas generaciones y estilos de adoración dentro de la música cristiana contemporánea.
Tres generaciones unidas por la adoración
Uno de los aspectos más significativos de este aniversario es el legado familiar que representa.
Lo que comenzó con tres hermanos que soñaban con adorar a Dios hoy se extiende a sus hijos y nietos, quienes también participan de esta historia musical.
Para Josh, Luis y Samy Morales, estos 25 años representan mucho más que una trayectoria artística. Son una oportunidad para reconocer la fidelidad de Dios, su bondad y misericordia durante cada etapa del camino.
Los integrantes también compartieron un mensaje dirigido a las nuevas generaciones y a quienes han acompañado su ministerio:
«Permanezcamos fieles, permanezcamos amando a Jesús, permanezcamos con nuestras familias. Permanezcamos honrando a Jesús hasta que Él venga».
Dos conciertos que quedarán para la historia
Las grabaciones realizadas en Guatemala y México representan dos momentos especiales para la agrupación.
El Estadio Cementos Progreso simboliza sus raíces y el país donde comenzó su historia. Por su parte, la Arena Ciudad de México representa una nación que recibió y acompañó al grupo desde sus primeros años de expansión internacional.
Ambas presentaciones reunieron alrededor de 45.000 asistentes y dieron origen a una producción audiovisual que permite revivir los conciertos completos.
Los dos espectáculos también estarán disponibles en YouTube, ofreciendo a sus seguidores la oportunidad de disfrutar de esta celebración más allá de los escenarios.
«Miel San Marcos 25 Años» ya está disponible
Con este lanzamiento, la agrupación guatemalteca celebra 25 años de música, familia y servicio a Dios.
El álbum no solamente reúne canciones, sino que representa el testimonio de una historia construida con fe, perseverancia y pasión por la adoración.
Desde aquellos primeros sueños en San Marcos hasta los grandes escenarios internacionales, Josh, Luis y Samy Morales continúan compartiendo un mismo propósito: exaltar el nombre de Jesús.